PANTALLAS
¿PANTALLAS SÍ O NO?
El tiempo que los niños, niñas y adolescentes pasa frente a una pantalla reemplaza actividades que son esenciales para su crecimiento y desarrollo personal.
Esto incluye la interacción cara a cara con los padres, madres y personas cuidadoras (fundamental para aprender a comunicarse), el juego físico y la exploración del mundo real (clave para la coordinación motora y la resolución de problemas) y el sueño reparador.
Seguro que a nadie se le ocurriría dar un cigarro a un niño o una niña. En cambio, muchas personas no dudan a la hora de dar una pantalla a un menor. En los últimos años, la sociedad ha presenciado una evidente expansión de las tecnologías en nuestro entorno, donde las familias se relacionan en contextos multipantalla.
Las pantallas (televisión, móviles, tabletas, ordenadores) forman parte de nuestra vida cotidiana y nos resultan útiles para buscar información, hacer una reserva en un restaurante, hacer reuniones de trabajo o hablar con amistades en el otro lado del mundo. Nos resultan tan útiles que no nos paramos a pensar que puedan constituir un peligro para nuestros hijos e hijas.
La evidencia muestra que el tiempo que los padres, madres y personas cuidadoras pasan con el móvil o la tablet influye directamente en el tiempo que los hijos e hijas están expuestos a pantallas. Esto se observa especialmente durante las comidas y en el dormitorio. Además, los niños y niñas pueden expresar su malestar por la falta de atención mediante rabietas o problemas de conducta.
¿QUÉ DICEN LAS RECOMENDACIONES OFICIALES?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda:
- 0-1 año: evitar el uso de pantallas.
- 1-2 años: evitar pantallas; si se usan, que sea de forma muy limitada.
- 2-4 años: no más de 1 hora al día, cuanto menos mejor.
La Asociación Española de Pediatría (AEP) en el 2025 ha actualizado sus recomendaciones y aconseja:
- De 0 a 6 años: no se recomienda el uso de ninguna pantalla ya que no existe cantidad segura de exposición a las pantallas antes de esa edad. Como excepción, se podría utilizar con fines concretos de contacto social (una videollamada, un cuento o una canción) y siempre acompañado de un adulto.
- De 7 a 12 años: el máximo tiempo de uso recomendable es de una hora diaria, incluyendo el período escolar. No se debe tener acceso ilimitado a Internet. Se deben establecer límites de contenido, tiempo y lugar de uso. Si es posible, se debería supervisar por un adulto. Se aconseja reforzar los hábitos saludables: alimentación, sueño, ejercicio físico, exposición a la naturaleza, tiempo en familia y contacto social.
- De 13 a 16 años: se recomienda un uso máximo de pantallas de dos horas diarias, incluyendo el período escolar. Es aconsejable la supervisión por parte del adulto, al menos con herramientas de control. Limitar el acceso a internet y retrasar la edad de compra del primer móvil.