¿QUÉ ES LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL?

La hipertensión arterial, también conocida como presión arterial alta, es una enfermedad crónica que se produce cuando la presión de la sangre en las arterias es más alta de lo habitual. Si no se controla, puede causar daños graves en el corazón, el cerebro, los riñones y otros órganos.

Se diagnostica cuando los valores de presión arterial son iguales o superiores a 140/90 mmHg en varias mediciones. La presión arterial se expresa con dos cifras: la primera (sistólica) y la segunda (diastólica).

3 PREGUNTAS SOBRE LA HIPERTENSIÓN

¿Por qué es importante controlar la hipertensión?

Porque muchas veces no da síntomas, pero puede causar complicaciones graves si no se detecta y trata a tiempo. Se la conoce como “la asesina silenciosa” porque puede dañar el corazón, las arterias, los riñones, los ojos y el cerebro sin que la persona se dé cuenta.

La hipertensión aumenta el riesgo de infarto de miocardio, ictus (accidente cerebrovascular), insuficiencia cardíaca, daño renal e incluso problemas de visión. Por eso es fundamental medirla con regularidad y seguir el tratamiento indicado por los profesionales sanitarios.

¿La hipertensión es una enfermedad frecuente?

Sí, es muy común, sobre todo a partir de los 40 años. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.200 millones de personas en el mundo tienen hipertensión, y casi la mitad no sabe que la padece. En España, aproximadamente 1 de cada 3 adultos tiene hipertensión. En las Islas Baleares, la situación es similar, y muchos casos no están bien controlados. Detectarla a tiempo y seguir un tratamiento adecuado puede prevenir complicaciones graves.

¿Qué causa la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial puede tener muchas causas. A veces, puede deberse a otras enfermedades o al uso de ciertos medicamentos, aunque esto es menos frecuente. En la mayoría de los casos, se desarrolla con el tiempo por una combinación de factores:

flecha dieta rica en sal y baja en frutas y verduras,
flecha falta de actividad física,
flecha tabaquismo y consumo excesivo de alcohol,
flecha sobrepeso u obesidad,
flecha estrés crónico,
flecha antecedentes familiares de hipertensión.

¿CÓMO, CUÁNDO Y POR QUÉ CONSULTAR?

Pide cita en tu centro de salud si

Has notado que tu tensión está más alta de lo habitual o cambia mucho, aunque no tengas molestias. Te sientes más cansado/a de lo normal o con menos energía sin una causa clara. Quieres revisar tu medicación, tienes dudas o has notado molestias desde que la tomas. Hace tiempo que no te realizas una revisión completa (control de la tensión, análisis, colesterol…). Has pasado por épocas de estrés, ansiedad o insomnio y notas que tu tensión sube en esos momentos. Quieres aprender cómo cuidar tu tensión con hábitos saludables, como la alimentación, el ejercicio o el descanso. Necesitas renovar recetas, solicitar informes o resolver dudas con tu equipo de salud.
La hipertensión no siempre da síntomas. Por eso es importante el seguimiento, incluso cuando te sientes bien. El control es prevención.

Acude a urgencias si

Acude a urgencias de forma inmediata si tienes la tensión muy alta (por encima de 180/110) y además aparece alguno de estos síntomas:
Dolor de cabeza muy fuerte, repentino o diferente del habitual. Visión borrosa o pérdida momentánea de la visión. Dolor en el pecho o sensación de opresión. Dificultad para respirar. Mareo intenso, confusión, debilidad repentina o pérdida de conocimiento. Zumbidos fuertes en los oídos o sangrado nasal abundante.
También debes acudir a urgencias si presentas signos que pueden indicar un infarto o un ictus, como:
Dificultad para hablar o entender lo que te dicen. Pérdida de fuerza o sensibilidad en la cara, un brazo o una pierna, sobre todo en un lado del cuerpo. Dolor en el pecho opresivo, que puede extenderse al brazo, la mandíbula o la espalda. Si ya has tenido alguna vez una crisis de tensión y los síntomas no mejoran con el tratamiento que te indicaron.
Una presión arterial alta sin síntomas no siempre es una urgencia. Si aparecen síntomas de alarma, es importante actuar con rapidez.
información

Cuando vengas a tu consulta, es útil prepararte un poco para aprovecharla mejor:

flecha Trae contigo toda la información que tengas: análisis recientes, informes médicos o una lista de la medicación que tomas actualmente.
flecha Apunta antes tus dudas, preguntas o preocupaciones, aunque te parezcan pequeñas. Todo es importante.
flecha Si llevas control de cosas como el peso, la tensión, el azúcar, el sueño o lo que comes, tráelo para poder revisarlo conjuntamente.
flecha No olvides tu tarjeta sanitaria o algún documento de identificación.

8 FACTORES QUE PUEDO MODIFICAR PARA MEJORAR MI CONDICIÓN COMO PERSONA CON HIPERTENSIÓN

flecha

Alimentación saludable

Reducir el consumo de sal, aumentar las legumbres, frutas y verduras ayuda a controlar la presión arterial. El exceso de sal y grasas saturadas eleva la tensión.

flecha

Actividad física regular

Realizar ejercicio aeróbico moderado como caminar, nadar o montar en bicicleta al menos 30 minutos al día ayuda a reducir la presión arterial.

flecha

Control de peso

Mantener un peso saludable reduce la presión arterial y disminuye la carga de trabajo del corazón.

flecha

No fumar

Fumar endurece los vasos sanguíneos, eleva la frecuencia cardíaca y anula parte del efecto de los medicamentos para la hipertensión. ¿Quieres intentar dejar de fumar?

flecha

Evitar el alcohol

Evitar el alcohol ayuda a prevenir picos de presión arterial y mejora el efecto de los medicamentos. El exceso de alcohol daña las arterias y eleva la tensión de forma mantenida.

flecha

Dormir adecuadamente

Dormir 7–9 horas diarias sin interrupciones ayuda a regular la presión arterial y el sistema cardiovascular.

flecha

Reducir el estrés

Aprender a manejar el estrés ayuda a evitar picos de presión arterial. La relajación, respiraciones profundas o actividades como yoga y taichí pueden ayudar a reducir el estrés.

flecha

Tomar adecuadamente la medicación pautada sin olvidos ni abandonos y conocer sus efectos

Ayuda a mantener la presión arterial estable y previene infartos o ictus.