¿QUÉ ES LA OBESIDAD?

La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por un exceso de grasa corporal que puede afectar negativamente a la salud. Se mide clínicamente con el índice de masa corporal (IMC), que es el resultado de dividir el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado. Se considera obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30 kg/m².

3 PREGUNTAS SOBRE LA OBESIDAD

¿Por qué es importante tomarse en serio la obesidad?

La obesidad no es solo una cuestión estética, sino una enfermedad crónica que puede afectar seriamente la salud física y emocional de quien la padece. Tener exceso de peso puede alterar el funcionamiento del organismo, aumentando el riesgo de enfermedades graves como: diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, problemas articulares y algunos tipos de cáncer. Además, puede tener un impacto en la autoestima, la movilidad, el descanso y la calidad de vida en general. Por eso, es fundamental reconocerla como un problema de salud que merece atención y acompañamiento profesional, sin juicios ni estigmas.

¿La obesidad es una enfermedad frecuente?

Sí, la obesidad es un problema de salud pública a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas viven actualmente con obesidad, de las cuales 650 millones son adultos, 340 millones adolescentes y 39 millones niños (datos de 2022). En España, afecta a más del 17 % de la población adulta, y el sobrepeso alcanza a más del 37 %. En las Islas Baleares, las cifras son similares, y la tendencia continúa en aumento, especialmente en edades tempranas.

¿Cuál es la causa de la obesidad?

La obesidad es el resultado de una interacción compleja entre factores genéticos, metabólicos, ambientales, conductuales y sociales. No se debe únicamente a “comer mucho” o “moverse poco”. Entre los factores que contribuyen al desarrollo de obesidad se encuentran:

flecha dieta inadecuada: consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas saturadas,
flecha sedentarismo: falta de actividad física regular,
flecha factores psicológicos: estrés crónico, ansiedad o trastornos del estado de ánimo,
flecha factores socioeconómicos y del entorno: menor acceso a opciones saludables,
flecha componentes genéticos.

¿CÓMO, CUÁNDO Y POR QUÉ CONSULTAR?

Pide cita en tu centro de salud si

Tu peso está por encima de lo recomendable y quieres empezar a ponerle solución. Has intentado perder peso varias veces y no lo has conseguido, o lo recuperas con facilidad. Te cansas más de lo habitual, incluso al hacer actividades normales del día a día. Tienes problemas para dormir, roncas mucho o te despiertas con sensación de falta de aire.
Quieres cuidarte mejor, mejorar tu alimentación o empezar a moverte más, y necesitas orientación. El peso está afectando a tu estado de ánimo, autoestima o bienestar emocional. Tienes dolores en las articulaciones, sobre todo en rodillas, caderas o espalda, que dificultan tu vida diaria. Quieres controlar o prevenir problemas de salud relacionados con el peso, como el colesterol, la tensión o el azúcar.
Acudir a tu centro de salud es también una oportunidad para aprender, prevenir y sentirte acompañado/a en tu proceso de cambio.
información

Cuando vengas a tu consulta, es útil prepararte un poco para aprovecharla mejor:

flecha Trae contigo toda la información que tengas: análisis recientes, informes médicos o una lista de la medicación que tomas actualmente.
flecha Apunta antes tus dudas, preguntas o preocupaciones, aunque te parezcan pequeñas. Todo es importante.
flecha Si llevas control de cosas como el peso, la tensión, el azúcar, el sueño o lo que comes, tráelo para poder revisarlo conjuntamente.
flecha No olvides tu tarjeta sanitaria o algún documento de identificación.

8 FACTORES QUE PUEDO MODIFICAR PARA MEJORAR MI CONDICIÓN COMO PERSONA CON OBESIDAD

flecha

Alimentación saludable

Seguir una pauta basada en comida real: verduras, frutas, legumbres, proteínas de calidad, pescado, frutos secos y aceite de oliva. Evitar ultraprocesados, azúcares y bebidas calóricas. Reducir el tamaño de las raciones, comer más despacio y escuchar las señales de saciedad ayuda a disminuir la ingesta diaria. Infórmate sobre las maneras fáciles de empezar.

flecha

Actividad física regular

Combinar ejercicio aeróbico (caminar rápido, nadar, bicicleta) con entrenamiento de fuerza 2–3 veces por semana mejora el gasto energético, la masa muscular y el metabolismo.

flecha

Control de peso

El exceso de peso puede exacerbar los síntomas de las enfermedades inflamatorias articulares y reducir la calidad de vida de quienes la padecen.

flecha

No fumar

Fumar endurece los vasos sanguíneos, eleva la frecuencia cardíaca y anula parte del efecto de los medicamentos. ¿Quieres intentar dejar de fumar?

flecha

Evitar el alcohol

El alcohol aporta calorías vacías, aumenta el apetito y favorece la acumulación de grasa abdominal.

flecha

Dormir adecuadamente

Dormir 7-9 horas diarias favorece la regulación hormonal del apetito y reduce el riesgo de ingestas impulsivas.

flecha

Reducir el estrés

El estrés favorece la liberación de cortisol que aumenta el apetito y favorece la acumulación de grasa abdominal. La relajación y respiraciones profundas son útiles para reducirlo.

flecha

Control del comportamiento alimentario

Identificar el hambre emocional, el picoteo y los desencadenantes del atracón ayuda a reconducir hábitos. Pueden ayudar técnicas de mindfulness o apoyo profesional. Hacer un buen control de peso será importante.